Las mejores playas en Puglia

Desde calas escondidas hasta amplias franjas, este tramo subestimado de la costa italiana tiene muchas joyas para los amantes de la playa.”

Italia es conocida por tener algunas de las playas más espléndidas y pintorescas de Europa. Con una costa que se extiende por tres mares, cada región ofrece su propio esplendor. La costa de Apulia es una carta de amor al Mediterráneo, con acantilados escarpados que se sumergen en aguas cerúleas, bahías ocultas en forma de media luna y extensiones de arena polvorienta donde se detiene el tiempo. Ya sea que te atraigan las costas salvajes e indómitas o los elegantes paradores sirviendo Aperol Spritz a tu gusto y piacere, estas son las playas más espectaculares de Puglia.

Lama Monachille, Polignano a Mare

Esta playa digna de postal es posiblemente la más popular de todo el valle de Itria, así que no esperes paz y tranquilidad a menos que la visites temprano en la mañana o durante la temporada baja. Año tras año, sigue siendo uno de los lugares más pintorescos, con una pequeña cala enclavada entre dos imponentes acantilados y una estrecha ensenada que se extiende hasta el Adriático. Durante los meses de verano, los lugareños y los viajeros se amuchan como sardinas, los niños se zambullen al mar desde los acantilados (acá también se celebra la competición de clavados Red Bull Cliff Diving World Series) y los nadadores disfrutan de las aguas refrescantes y las cuevas escondidas bajo las rocas. Si bien no hay paradores, estás en el corazón de Polignano a Mare, con muchas opciones apetitosas para el almuerzo, el aperitivo y la cena.

Marina di Pescoluse, Lecce

Situada en el sur de la región, a menos de una hora en auto desde Lecce, este rincón es un tramo paradisíaco de casi 4 km de arena fina y sedosa. Se la conoce como “Las Maldivas de Salento” gracias a sus aguas increíblemente cristalinas y poco profundas que centellean en tonos azules y verdes con la luz del sol. Detrás de la playa, las dunas cubiertas de acacias y lirios blancos crean un impresionante telón de fondo natural. La playa está salpicada de varios paradores, pero uno de nuestros favoritos es Flota la spiaggia, un club de playa de inspiración boho donde podés reservar una reposera, comer un bocado a la hora del almuerzo (recomendamos Puccia, el pan blando tradicional de Apulia que es excelente) o saborear un aperitivo apenas cae el sol.

Torre dell’Orso, Lecce

A solo 28 km de Lecce, la playa de Torre dell’Orso es donde los lugareños acuden en masa durante el verano. Una bahía en forma de media luna como de película es flanqueada por acantilados imponentes de piedra caliza y las famosas formaciones rocosas en la Playa de las dos Hermanas. La franja de arena se extiende por poco menos de 1 km, entre el bosque de pinos y el mar Adriático. Acá podés encontrar tanto paradores como zonas de playa libres, donde se puede tirar una toalla sobre la arena o los acantilados rocosos llamados scogliere. El arena fina y las aguas suavemente estancadas lo convierten en un favorito para las familias, aparte de los paradores de la zona que sirven algunas de las mejores facturas rellenas rustico leccese de la ciudad. Para los aventureros también hay opciones: se pueden alquilar canoas y botes a pedales para explorar la costa. Si te inclinás por esta opción, no te pierdas la Grotta della Poesia, una de las piletas naturales más impresionantes de Italia.

Porto Selvaggio, Nardò

Para los que buscan un día de playa más discreto y calmo, les recomendamos Porto Selvaggio. Se encuentra dentro de un parque protegido, donde para llegar al mar se debe caminar por un sendero, a través de un bosque exuberante de pinos, y que culmina en una playa de piedra y roca. Para llegar primero debés llegar a la zona de estacionamiento, que queda a unos 15 minutos en auto desde el centro de Nardò. Desde ahí, la playa queda a 20 minutos a pie. Al final de la caminata serán recompensados con aguas cristalinas rodeadas de árboles y arbustos. No hay paradores, por lo que aconsejamos venir preparados: traer mucha agua, protector y algo para picar, así como equipo de esnórquel y zapatos para el agua.

Punta della Suina, Galípoli

Esta es una de las playas más encantadoras de la región, ubicada cerca de la ciudad costera de Gallipoli. Bordeada por un denso bosque de pinos, la costa escarpada desciende hacia las aguas cristalinas y poco profundas de color turquesa. La playa es famosa por su forma única, con una larga plataforma rocosa que se extiende hasta el mar Jónico. Salpicado de reposeras y sombrillas, este es un lugar privilegiado para tomar el sol. A su alrededor, una laguna poco profunda con orilla de arena forman una pileta natural donde los visitantes se pasean por las aguas cálidas y tranquilas. Hay un parador en la playa donde podés comprar bebidas y aperitivos.

Cala Matana, Islas Tremiti

Cala Matana es una bahía turquesa de ensueño, rodeada de acantilados rocosos y pinos fragantes. Este pedacito de paraíso en San Domino es el más exuberante de las islas Tremiti. Esta cala cautivadora fue un refugio amado del cantautor Lucio Dalla, quien se inspiró en su belleza serena para componer Luna Matana y Com’è profondo il mare, desde su casa de veraneo en la costa encaramada sobre las aguas. La playa es una pequeña cala de piedritas que se zambulle en el Adriático, ideal para cualquiera que busque escapar de las multitudes y sumergirse en la naturaleza salvaje e intacta. La mejor manera de llegar es en barco o dando un paseo por el bosque de pinos de la isla. Acá no hay paradores: solo vos, el mar y el sonido de las cigarras.

Baia di Vignanotica, Gargano

Baia di Vignanotica es una playa impresionante de piedras enmarcada por acantilados de piedra caliza blanca. Ubicada entre Mattinata y Vieste, se accede a través de un camino sinuoso pasando por olivares y seguido de un paseo más corto por otro sendero. Esta bahía ofrece lo mejor de los dos mundos: paradores para los que buscan un poco más de comodidad, pero también tramos salvajes e intactos, perfectos para los que buscan tranquilidad y paisajes dramáticos. Es mejor visitarlo por la tarde, cuando los acantilados brillan con un cálido tono dorado bajo el sol. 

Torre Guaceto, Ostuni

Torre Guaceto es un tramo de costa salvaje e intacto enclavado en una reserva marina protegida a solo 20 km de Ostuni. La playa cuenta con arena dorada suave, aguas transparentes, poco profundas y un telón de fondo compuesto de arbustos mediterráneos, donde las dunas se convierten en olivares y los humedales rebosan de vida silvestre. Hay un parador chico, con algunas reposeras y sombrillas de paja (que recomendamos reservar con antelación), así como una cabañita donde comprar bocadillos, helados y bebidas frescas. Llegar a Torre Guaceto requiere un poco de esfuerzo, ya que los autos se deben dejar fuera de la reserva, en la salida de Serranova. Hay un gran estacionamiento y un servicio de traslado que te lleva a la playa. O podés llegar caminando en aproximadamente una hora. ¡Vale la pena el viaje! No hay ningún desarrollo urbano que estropee las vistas; reina la naturaleza prístina y la tranquilidad absoluta.

Artículo publicado en CNTraveller