“Las cosas más importantes que debés saber antes de visitar Japón para no dar la nota.”
En Japón, el concepto de “hairyo” encarna una consideración profunda y cortesía absolutas y sirve como cimiento para las interacciones sociales, lo que refleja una cultura profundamente arraigada en el respeto mutuo. Este principio alienta a las personas a ser conscientes de su entorno y anticiparse a las necesidades y sentimientos de los demás para cultivar una atmósfera armoniosa. Sin embargo, hacerse camino por las incontables reglas no escritas e inferencias sociales puede ser todo un desafío para los visitantes. El corresponsal residente de CNT y experto Tokyo Halfie nos ofrece un pantallazo con las pautas esenciales para ayudarte a desenvolverte sin desentonar durante tu visita.
1. Llegá temprano
La puntualidad no solo es de buena educación en Japón, es de esperar. Acá llegar a tiempo significa llegar de 5 a 10 minutos antes que la hora indicada (especialmente para reservas de restaurantes), alineándose fuertemente con una cultura de confiabilidad y cortesía. Si bien es posible que no muchos se ofendan por llegar unos minutos tarde a casa, las tardanzas se consideran increíblemente irrespetuosas en la sociedad japonesa. Así que asegurate de planificar tu ruta de viaje con esto en mente y previniendo cualquier imprevisto.
2. Honrá el silencio
Adoptá el aprecio japonés por la paz y la tranquilidad con un comportamiento más calmo en los espacios públicos. Ya sea que te encuentres cenando en un restaurante, viajando en transporte público o disfrutando de otros entornos compartidos, es primordial que mantengas la voz baja: este enfoque consciente demuestra consideración por quienes te rodean. Ayudá a preservar un ambiente tranquilo que los japoneses tanto aprecian al mantener las conversaciones discretas y al evitar comportamientos ruidosos o molestos.
3. Comprendé la cultura “mottainai”
El principio de “mottainai” encarna una gratitud profunda por los recursos no renovables o escasos, haciendo enfoque en que nada debe darse por sentado. Esta filosofía alienta a las personas a minimizar el desperdicio en todas sus formas, ya sea comida, tiempo o esfuerzo. Practicar “mottainai” puede manifestarse en acciones simples, como evitar pedir platos en exceso durante una comida. En lugar de permitir que los alimentos se desperdicien, esto nos anima a saborear cada bocado reconociendo el rico ecosistema del que provienen los ingredientes, honrando la dedicación de los productores y apreciando el arte detrás de cada plato.
4. Seguí la etiqueta gastronómica
Comer en Japón viene con su propio conjunto de reglas que reflejan el respeto por la experiencia culinaria. Además de llegar a tiempo y usar un tono de voz tenue, se espera que los huéspedes sigan varios protocolos importantes. Pedí permiso a los chefs antes de sacar fotos o videos, y abstente de poner el teléfono o cámara directamente sobre el mostrador o mesa en restaurantes de lujo. Por ejemplo, podés pedir (o traer) un mantel para tu dispositivo y así evitás rayar la superficie delicada. Además, sé rápido cuando estás sacando la foto: cada plato está en su mejor estado en el momento en que se sirve y se deteriora con el tiempo (algunos chefs hasta pueden sentirse ofendidos por esto).
Para brindar, decí “kanpai” y simplemente levantá tu bebida sin hacer contacto. Está mal visto tintinear copas de vino o tazas de té. Además, es esencial no usar aromas fuertes (incluidas las colonias, perfumes y la crema de manos) que puedan dominar por sobre los delicados sabores y aromas de la comida para otros clientes. Es vital adherirse a la etiqueta adecuada de los palitos: no pases los alimentos directamente entre dos personas usando los palitos ni los claves en el arroz. No importa qué tan tentador puede ser limpiarse la cara con las refrescantes toallas húmedas “oshibori”, están diseñadas solo para las manos. Asegurate de doblarlas cuidadosamente después de cada uso.

5. Olvidate de las propinas
Las propinas no son habituales en Japón; en cambio, los cargos por servicio a menudo se incluyen en tu factura en los restaurantes. Para expresar tu agradecimiento, considerá pedir bebidas en lugar de dejar una propina. Lo que realmente importa es tu comportamiento y actitud: mostrá respeto por los chefs, el personal y los demás comensales al adherirte a las normas culturales. Esta práctica fomenta una atmósfera agradable, permitiendo que todos disfruten de su comida sin las complejidades que vienen con las expectativas de propina.
6. Cuidá tus modales en el transporte público
Cuando se usa el transporte público en Japón, el silencio es sagrado. Asegurate de que tus dispositivos móviles estén en modo silencioso y evitá hacer llamadas telefónicas o entablar conversaciones en un tono fuerte con otros viajeros. Aconsejamos no comer en transporte público. La única excepción son los trenes bala o “shinkansen”: posiblemente notes que varios pasajeros se permitan comer un “ekiben” (cajas con comidas preparadas que se venden en las estaciones de tren) en viajes de larga distancia.
Se espera que desciendas en una fila ordenada. Y antes de abordar, debés permitir que los pasajeros desembarquen primero. Las convenciones para el uso de las escaleras mecánicas pueden ser confusas —¡incluso para los mismos japoneses!—. El lado correcto en el que pararse varía según la región: en Tokio, la gente se para a la izquierda, mientras que en Osaka, es a la derecha. Para evitar problemas, simplemente observá a quienes te rodean y seguí su ejemplo.
7. Llevá la basura a casa
Las calles de Japón están impresionantemente limpias a pesar de que los cestos de basura públicos escasean. Este es un testimonio del esfuerzo colectivo de sus ciudadanos para mantener un entorno ordenado. Es una práctica común guardar la basura propia, generalmente en una bolsa de plástico designada, y en la cartera o mochila. Cuando te cruces con un cesto de basura, vas a ver que a menudo tienen distintas secciones para varios materiales reciclables, así que asegurate de clasificar y desechar tus desechos cuidadosamente.
8. Purificate con las aguas termales
Hay varios requisitos que debés cumplir al ingresar a un “onsen” (aguas termales). Antes de sumergirte en los baños comunitarios, debés limpiarte cuidadosamente en las duchas por razones sanitarias. Evitá usar traje de baño o traer toallas: para mantener su pureza, las aguas ricas en minerales se deben disfrutar completamente al desnudo. Además, se fomenta el silencio para preservar un ambiente relajante y rejuvenecedor. Si tenés tatuajes, es probable que debas cubrirlos. Tradicionalmente se los asocia con las pandillas “yakuza” y cada casa de baños tiene su política al respecto.
9. Dejá los zapatos en la puerta
Por lo general, los zapatos se quitan antes de ingresar a una casa o ciertos establecimientos, ya que los huéspedes deben tener en cuenta la higiene y el espacio interior (si usás sandalias, te aconsejamos llevar medias limpias para ponerte en lugar del calzado). Muchos lugares tienen áreas designadas para esto, como el “genkan”, donde los visitantes pueden dejar sus zapatos. De manera similar, se considera antihigiénico y descortés poner bolsas sobre la mesa; generalmente se facilitan los portabolsas para este propósito.
10. Respetá el espacio personal
El espacio personal es muy valorado y es importante reconocer los límites. Los japoneses rara vez se abrazan y hasta pueden sentirse incómodos, especialmente con aquellos que no conocen bien. Los apretones de manos tampoco son la norma. En cambio, el gesto preferido para saludar es una reverencia elegante. Además, las demostraciones públicas de afecto no son frecuentes y pueden percibirse como inapropiadas.
11. Cumplí con las normas de tráfico
En la cultura japonesa, se hace hincapié en las reglas y el orden, y esto se extiende a las normas de tráfico. Te aconsejamos hacer como los japoneses: generalmente solo cruzan las calles en los cruces peatonales designados, en lugar de la mitad de la cuadra. Es posible que notes personas esperando pacientemente en un semáforo en rojo, incluso cuando no hay autos. Recomendamos seguir su ejemplo y esperar hasta que el semáforo se ponga verde para cumplir con las normas comunitarias.
12. Respetá los templos y santuarios
Al visitar templos y santuarios en Japón, es vital reconocer que son espacios sagrados y no simples atracciones turísticas. Hay diferencias entre los templos budistas y los santuarios sintoístas, cada uno con costumbres únicas. Participá respetuosamente en los rituales tradicionales, como lavarse las manos en las estaciones de purificación e inclinarse, para mostrar reverencia. Además, prestá atención a los letreros relacionados con la fotografía y evitá cualquier comportamiento ruidoso que pueda arruinar la serenidad general.
13. Vestí modestamente
El principio de “Tiempo, Lugar y Ocasión” en Japón, “TPO” por sus siglas en inglés, destaca la importancia de seleccionar el atuendo y la conducta apropiados en función del contexto específico de un evento o entorno. Esto es particularmente relevante en situaciones formales o profesionales y demuestra respeto por las normas sociales. Te recomendamos vestir modestamente; las prendas demasiado reveladoras, como polleras excesivamente cortas, tops escotados o telas transparentes, son poco comunes fuera de los distritos de moda y pueden llamar la atención.
14. Sujetá correctamente las tarjetas de presentación
Las tarjetas de presentación reflejan a las personas, por lo que es esencial manejarlas con cuidado. Al recibir una tarjeta, aceptála con las dos manos y tómate un momento para examinarla con cuidado. Esta práctica no solo aplica en un contexto profesional, sino también en entornos casuales, como cuando un chef te presenta una tarjeta al final de una comida. En las reuniones formales, colocá la tarjeta en el tarjetero; es similar a ponerla sobre una almohadilla zabuton, que demuestra un aprecio genuino por el vínculo.
15. Leé entre líneas
En Japón, la comunicación a menudo se caracteriza por un estilo indirecto y nos obliga a leer entre líneas para comprender el significado entero del mensaje. En lugar de un “no” explícito, te podés encontrar con frases como “es difícil” o “tal vez en otro momento”, que indican sutilmente el rechazo. Es fundamental comprender la distinción entre “honne”, que representa los verdaderos sentimientos, y “tatemae”, la cara pública, para desenvolverse sin problemas en una sociedad donde se prefiere la armonía a la confrontación.

Artículo publicado en CNTraveller



